MIERCOLESMONTANA

No camines detrás de mí, puede que no te guíe.

No camines delante de mí, puede que no te siga.

Camina junto a mí y sé mi amigo.


"Albert Camus"

martes, 16 de julio de 2019

2019-06-10 Lago Do Congro y lago Das Furnas

Por la mañana salimos hacia el Lago do Congro, después de un viaje largo por varias carreteras llegamos a la pista que nos llevaría hasta el lago.
Allí el señor del GPS sirvió de guía a dos turistas que andaban un poco despitados para encontrar el camino al lago.
Era una pista ancha que nos llevó enseguida a un descenso por camino muy marcado entre bosque cerrado hasta la orilla del lago.
Esta encerrado en una especie de cráter rodeado de bosques selváticos muy cerrados.
Intentamos encontrar un camino de vuelta alternativo y después de varios intentos fallidos, encontramos el camino que de una manera circular, que raro, nos devolvió a la furgoneta.Allí nos encontramos con nuestro chófer-taxista-chico de los recados y compañero, para dirigirnos a la ciudad de Furnas, primero para ver el lago y las caldeiras desde el Pico do Ferro. Un mirador muy turístico.
En Furnas queríamos ver el parque Terra Nostra y aprovechar para degustar los famosos "cozidos", que se hacen durante 4-5 horas enterrados en una zona donde la temperatura interior los va cocinando. 
Ahí se ve como salen gases sulfurosos, agua a alta temperatura y  una zona de agua y tierra, como la de un volcán, que está hirviendo a borbotones.
Varios restaurantes de la ciudad tienen su "zulo" particular para hacer los "cozidos".
Visitamos Furnas después de reservar en el restaurante que mejor puntuación tenía en Google, ya que está muy solicitado y es difícil encontrar  mesa libre.
Vimos la casa al revés, la iglesia y las Caldeiras.
La comida era un cocido con todos los ingredientes típicos, tocinos, magros, morcilla, costillas de cerdo, arroz, y muy poco caldo.
Pero nos llenamos. Dimos buena cuenta de todo, inlcuido el vino, do Duero, y el postre.
Después de comer hicimos la visita al parque Terra Nostra, que la entrada estaba incluida en el precio del menú.
Es un parque como Bertiz pero a lo bestia, con muchas variedades de plantas y árboles de todas las partes del mundo. Dicen que hay 140 variedades de helechos. Tiene cantidad de recorridos para llegar a ver el mayor número de plantas y árboles.
Dentro tiene también una "piscina" de agua termal, de unos 60 x 30 m, enorme, con un color café con leche, que cuando sales y te secas dejas la toalla toda marrón, y el bañador tarda varios aclarados en soltar el colorico que le queda.
Pero a pesar de todo la probamos. En los chorros de salida del agua era difícil aguantar, de lo caliente que salía, algunos novios jóvenes aguantaban delante de sus chicas, y luego llevaban la espalda toda roja, y no sabemos si con una ampolla gigante.
La cena fue en un recomendado con buena pinta, tuvimos que esperar echando un vino en otro bar. Nos atendió un camarero dicharachero y con buen castellano, pero falló el cocinero, se pidió carne poco hecha y acabó demasiado hecha. Pero con disculpas y el vino gratis, nos fuimos decepcionados, otro día será
Datos del Lagoa do Congro: 
Distancia: 3,4 km.
Tiempo total: 1 h 27'
Tiempo parados: 16'
Desnivel: 360 m.

Datos lagoa das Furnas:
Distancia: 6,85 km
Tiempo: 1 h 58'
Tiempo parados: 30'
Desnivel: 96 m.
Parecía la selva tropical

Lagoa do Congro

La casa torcida, parecía ser un transformador

Aguas termales

Lagoa das Furnas

Aquí hace el "cozido" el restaurante Aquas Quentes



Aquí abajo entre los humos se ve la mezcla de tierra y agua hirviendo

Más zulos para hacer Cozido

La piscina termal

Nenúfares



Equipo de natación flojo

Pa sarelas
Pa comelas, falta el caldo del cozido.

Pa verlas

Pa seguirlas




sábado, 13 de julio de 2019

2019-06-08 Subida al volcán Pico (2.351 m.)

Hicimos dos grupos, uno salió a las 8 de la mañana desde el puerto de Sao Caetano, el otro salió más tarde desde la Casa de la montaña (1.250 m.), con la intención de encontrarnos en la subida.
La primera parte de la subida desde el puerto se hizo por terreno cómodo con camino marcado mientras iba por zona boscosa, luego llegó la zona despejada y ahí con la ayuda del gps fuimos ganando altura hasta llegar a una carretera sin circulación que nos llevó a la casa de la montaña, cuando el otro grupo ya había empezado la ascensión.
Tuvimos que realizar los trámites oficiales, rellenar una ficha con nuestros datos, pagar 20 euros por el acceso y alquiler de un GPS que controla al excursionista su situación en el monte por si tienen que rescatarlo. Nos dieron los tiempos de subida, 3 h 30' y los de bajada 4 h., en ese momento nos parecieron altos, pero es cierto que la bajada es más lenta, y bastante reales.
Ese día pasamos por ese punto más de 100 personas. La subida era un continuo cruce con personas. Todo el recorrido esta marcado con postes numerados que te llevan hasta la cima. Tuvimos mucha suerte con el día, fue soleado y sin nubes que cubrieran la cima, cosa rara en este monte.
El primer grupo, el que empezó en el puerto, se dividió en dos, la mitad alcanzó a los que salieron desde la casa de la montaña, y la otra mitad llegó al cráter del volcán con un miembro en pájara superlativa, quedándose este cuidando de las viandas, para comer cuando todos bajasen del Piquinho.
El descenso tuvo dos incidencias por lesiones musculares, una con atención "in situ", estiramientos recomendados por Mar, nuestra monitora, pero la otra fue mayor y aunque aguantó el resto de los días, en Pamplona el diagnóstico fue serio.
De aquí al hotel, alguno se animó para tomar un baño en la piscina natural de Madalena.
Nos fuimos a cenar en el tercer restaurante recomendado, este era de mayor postín, pero con menos luz, picoteo de queso, sopas del día, y pez de la zona para todos, en trozos.
Datos del primer grupo (desde el puerto)
Distancia: 18,2 km
Tiempo total: 9 h 59 '
Tiempo en movimiento: 6 h 31 '
Desnivel: 2.502 m.

Datos del segundo grupo:
Distancia: 10,5 km
Tiempo total: 7 h.
Parados: 2 h.
Desnivel: 1.150 m.
 
La zona de lava abundante

El Atlántico, una parte pequeña

El objetivo más cerca

Bajando por los postes

Eñl cráter desde la cima

Un último esfuerzo y ......

El buzón

Objetivo conseguido

De vuelta a los coches

El descenso se hace lento

El descanso del guerrero

viernes, 12 de julio de 2019

2019-6-09 Paseo desde el Hotel de Villa Madalena

Un recorrido por la costa de la capital Madalena y los "currais" o viñedos con sus caraterísticas construcciones para proteger y captar la humedad. Son unos cercos de piedra volcánica en suelo también volcánico, donde todo el trabajo en las vides tiene que ser manual y muy laborioso porque cada cepa tiene un abrigo de roca.
El paseo duró hasta la hora de comer y nos permitió ver también una procesión en honor del Espíritu Santo, que esos días celebraban en las islas, y es su patrón. Aquí como son tan católicos la festividad se alarga tres días, por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, un día para cada uno.
Buscamos un merendero y dimos cuenta de la comida antes prepararnos para coger el avión o avioneta, en el apartamento que nos dejó muy generosamente María, la del hotel, para ducharnos y cambiarnos sin problemas. Ya puse al principio que se portó muy bien, siempre dispuesta a ayudarnos con informaciones, incluso con comida para llevar a las excursiones, etc.
Datos:
Distancia: 12,8 km.
Tiempo total: 3 h 53'
Tiempo en movimiento: 3 h 7'
Desnivel: 182 m
Los famosos currais

Los currantes de la Procesión

Los figurantes

Los fareros

Los coronados

Estos también coronaron el molino

jueves, 11 de julio de 2019

2019-06-07 Paseo de Costa

Comienzo de excursión tardona desde Sao Joao. Información para el resto del grupo, a las 9:55 empezamos, ¿a que es buena hora?.
Dejamos los coches en una zona de recreo al borde de la carretera, que tenía de todo, ciervos en cautividad, merendero con numerosas mesas y asientos, baños, duchas, parque infantil y todo ello en un bonito bosque lleno de plantas y flores. Muy bien preparado.
El paseo iba bordeando la costa por una pista muy amplia, entre árboles y a ratos cerca de la orilla del mar por camino de lava, pero muy marcado y fácil de andar. Tuvimos que tener cuidado para defendernos de los ataques de una gaviota, que pensamos tendría las crías cerca del camino que pasamos.
En el camino encontramos otra zona de recreo con pista de balonmano o futbito, duchas, y unas pequeñas piscinas naturales en las rocas, donde encontramos a un recolector de algas.
Cuando estábamos cerca de la carretera encontramos algo que parecía una acampada de varias tiendas en una zona arbolada y muy tranquila, pero no se veía a nadie en los alrededores.
De la carretera nos pusimos en contacto con el coche de enlace, Alvaro, para juntarnos a comer. Como habíamos terminado, en Silveira, la excursión, había que terminar como siempre, cervezas y patatas fritas, como eran botellines pequeños tuvimos que repetir.
Otro repetía en el w.c. sin parar que no tenía papel, y como nadie del bar le oía, tuvo que usar hasta el cartón del rollo. Uffff.
Comimos en un merendero de carretera, cerca de Laje,  a la sombra y rodeados de trabajadores que lo estaban terminando de adecentar y de cientos de lagartijas que se acercaban para comer de nuestro menú.
Al terminar nos acercamos a  Piedade a tomar café en una terraza con sombra, hay que decir que el sol pegaba fuerte. Hay que decir que el precio del café está entre 0,60 y 0,70 euros, incluido con gotiñas.
Desde aquí nos dirigimos al faro da Ponta da Ilha, cerca de Manhenha, para terminar bien el día. Un bonito recorrido, un trozo por asfalto, con poca circulación y luego por camino y también a la orilla del mar.
La costa formada por ríos de lava y abundante basalto, un bonito espectáculo.
No fue todo lo agradable que esperábamos, porque un miembro del grupo tuvo un grave accidente que requirió los servicios de emergencia con la atención del enfermero especialista y el estreno del botiquín este año. 
Gracias a la rápida intervención las heridas fueron taponadas a tiempo y el golpe, aunque fue grande, sólo dejo un chichón y unas marcas que tardaron varios días en desaparecer.
Los familiares fueron informados puntualmente por el propio interesado gracias al incorrecto funcionamiento de la tecnología, o del usuario.
De vuelta al hotel nos fuimos al segundo restaurante recomendado, seguimos con el picoteo, unas cosas parecidas a las lapas, paté txangurro, ensalada, y aquí introdujimos una novedad, el caldo del día. De segundo algunos le dieron al solomillo haciendo muuu, y otros pescado.
Datos del recorrido antes de comer:
Distancia: 15,4 km
Tiempo total: 3 h 32'
Parados: 27'
Desnivel: 481 m.

Datos del recorrido después de comer:
Distancia: 4,6 km
Tiempo total: 1 h 36 '
Tiempo parados: 21'
Desnivel: 101 m.
Primera piscina natural del viaje

Nos rodeaba la lava

Nosotros rodeamos la comida

Empezamos sin bendecir la mesa !!!!

El Paseo de tarde
El paseo de la mañana a las 9:55

Cerezas de Corella



Lo claro no sabíamos que era, quizá deposito de sal?
Saliendo del bosque matinal

 

martes, 9 de julio de 2019

2019-06-06 Azores

Asistentes: Alvaro, Alfredo, Jesús, José Luis, Joxe, Miguel, Patxi, Pedro y Txutxo. Total (9)
Salimos de Pamplona con destino a la Isla do Pico en las Azores.
Gracias a la generosidad de tres taxistas que se dieron un buen madrugón para llevarnos hasta Noain, Reyes, Faico y Vicente.
El paso por el control ya nos sorprendió cuando a alguien le descubrieron que llevaba algún elemento no permitido, parece que tenemos el sino de incumplir alguna norma en los viajes de avión. Pero jugábamos en casa y pudo pasarlo sin más problemas.
Llegamos a Madrid según lo previsto, pero allí empezaron los retrasos. Tuvimos que esperar dentro del avión, más de media hora, para poder despegar, por saturación de vuelos en Lisboa.
La recogida de maletas en Lisboa también se alargó, casualidad la cinta de las maletas tuvo avería y nos tocó esperar otra media hora.
Y para terminar el avión que nos llevaba a la isla tuvo retraso de otra hora, y tuvimos que avisar a la empresa de alquiler de coches del nuevo horario de llegada para que nos esperaran.
Una vez llegados a la isla y con los dos coches alquilados, como eran dos Corsa, tuvimos que coger un taxi para poder meter todas las maletas y mochilas en los tres coches.
El hotel estaba cerrado cuando llegamos, pero por teléfono localizamos a la recepcionista-camarera-guía-asesora de restaurantes, un encanto de mujer. Nos facilitó la estancia con su buena disposición para ayudarnos en todo.
Ella nos recomendó los restaurantes de las tres cenas en la isla.
El del día 6 era el más cercano al hotel, llevábamos el cansancio del viaje. Aunque después de cenar dimos un paseo hasta el mar para bajar algo la cena.
Cenamos de picoteo algo de cocina local, pulpo guisado, queso con miel, panes variados, habas y un pez que no conocíamos, para repartir entre todos. Un poco lento el servicio.
Llegada al hotel

 

viernes, 28 de junio de 2019

2019-06-26 Burdindogi (1.247 mts.) y Eride (1.246 mts.)




Vicente -

Excursión 26/06/2019.- Cruce canteras / harrobiak de Magna (630 mts.), Burdindogi ( 1.247 mts. ) y Eride ( 1.246 mts. )
Asistentes: Bixente , Jose Luis ,Miguel y Pedro ( 4 ).
Poco a poco se va recuperando el grupo después de Las Azores, aunque la semana pasada salieron los “Ostices”.
Debido a la ola de calor, se programó una excursión sombría por los megalitos de Okoro y Argintzo, pero sobre la marcha, se decidió hacer otra más sombría, a sugerencia de Jose Luis, se acordaba de la zona, por la culada que se pegó en su día.
Un acierto total, ya que fue un 99,5 %  del recorrido a la sombra y el auto el 100 % .
Desde el cruce de las canteras de Magna en la NA 138, arrancamos entre castaños con suave pendiente, muy llevadera, disfrutamos de las dedaleras (Digitalis purpúrea), y de los botones de oro ( Ranunculus acris ), antes de hacer cima en el Burdindogi, el terreno se empina un poco.
Dejando a un lado la ermita, hicimos cima, en esta, hay una placa en recuerdo de Juanjo Navarro, fallecido en 1.985 en el Everest, y un hito de Michel Buzunariz, fallecido en los Picos de Europa en 1.972.
En la cima nos encontramos con dos montañeros mayores (mayores, de entre 60 y 70) ,que amablemente nos sacaron unas fotos, alguna en vertical, como le gustan a Pedro.
En el entorno también había un rebaño de cabras pastando, que no nos hicieron ni puto caso omiso.
De ahí fuimos al Eride, siempre a la sombra del impresionante hayedo.
Una vez en la cima, y después del posado fotográfico con selfi (más rápido que otras veces ), y con la cámara sobre el trípode, almorzamos con alimentos veganos, ya que el chef no estaba y no había picnic ni bota.
Bajada circular y sin turruncales (se nota la ausencia del discípulo de la reina da Saba).
LLegada al coche ( a la sombrica, sin baño en la regata, ni pintxo de relleno y morcilla de casa Arrieta......),para otro día sugirió alguno.
Distancia 15,32 Kms., tiempo total 4 h. 53 min., parados 49 min., desnivel 780 mts., calorías gastadas 1.800.



Aunque no lo parece está subido en un árbol



Cima Burdindogi, fotógrafo preguntar a Vicente



Cima Eride, con "otra vara".



Cima Eride, el ciervo da fe.



Nuestras vistas almorzando, hemos tenido mejores.



Buen lugar para almorzar.



El menú igual baja un poco.



Cima Budindogi bis



Cima Eride bis



De vuelta seguimos librándonos del sol



La idea sigue siendo la misma



Final en un cómodo vestuario,salimos a la carretera y el termómetro alcanzó los 36 grados.