MIERCOLESMONTANA

No camines detrás de mí, puede que no te guíe.

No camines delante de mí, puede que no te siga.

Camina junto a mí y sé mi amigo.


"Albert Camus"

domingo, 8 de marzo de 2026

2026-03-04 Gartzaga (1.291 m.)

 Asistentes: Alfredo, Jesús, Joxe, Miguel y Pedro. Total (5)

Dejamos la furgoneta en el alto de Belate, para dirigirnos hacia la ermita-refugio de Santiago, en el interior se conservan restos de la primitiva ermita que era un antiguo priorato del siglo XII, dependiente de la catedral de Pamplona. La reinaguración es de 2.019, tras seis años de trabajos en auzolan, por parte de los amigos del camino de Santiago, de Baztán.

Giramos a la izquierda sin llegar a la ermita, la dejamos para ver a la vuelta. Seguimos por la calzada romana para hacer el recorrido del camino de Santiago al revés, bordeando la ladera del puerto en dirección Almandoz. Poco a poco fuimos entrando hacia el interior de la sierra, por unos bosques de hayas que estaban forradas con unas gruesas capas de musgo que cubrían también las rocas del entorno. Un paisaje idílico, daba una sensación de tranquilidad. Al pisar el suelo parecía una alfombra.

El camino estaba claro. La temperatura era buena para andar, con sol y un poco de viento. Conforme fuimos saliendo del bosque empezó a soplar el viento con más fuerza. 

Llegamos a la base del Gartzaga, y el viento que soplaba ya era molesto. La subida se veía muy empinada, así resultó. Fuimos ascendiendo y el monte engañaba, parecía que veías la cima, pero siempre estaba más allá. El viento cada vez soplaba más fuerte, cuanto más subíamos el viento era mayor. Hicimos cima y las fotos de rigor, pero sólo estuvimos el tiempo justo para hacer dos fotos, no estábamos cómodos. Un rápido repaso a las cimas de los alrededores, Larhun, Peñas de Aia, Mendaur, Saioa, unas vistas de 360º muy completas.

Así que decidimos bajar sin parar hasta encontrar un abrigo para almorzar. Habíamos visto una caseta de cazadores en el track, al entrar en el bosque cerca de la cascada de Aretxuri. Allí paramos, al sol, sin viento. Sacamos unas sillas y montamos una terraza con vistas. Hoy almuerzo frugal y frutal. Tuvimos la visita de tres jóvenes estudiantes, habían tratado de imitar al equipo de natación en la cascada y se habían empapado, juventud!!!.

Desde aquí hasta la ermita, todo descenso por la regata de Aretxuri. Muy cómoda por el bosque, con tramos de pista. Llegamos a buena hora a la furgoneta, teníamos tiempo antes de llegar a casa, y se nos ocurrió tomar algo en las Ventas, cerveza, croquetas, txistorras, y algunos aprovecharon para ganar puntos casa con unos canutillos, me han dicho que estaban muy ricos. Vuelta a casa y otra a la butxaka.

Datos:
Distancia: 10,93 km.
Desnivel: 695 m.
Tiempo total: 4 h 43'
Tiempo parados: 1 h.
Con el viento en la cima de Gartzaga



Peleando con el ascenso





De terraza

Así soplaba, así, así.....

Buzón


Otra terraza más completa

Alfombra de musgo

Forro de musgo

La mañana era fresca

Aquí pongo algo de historia de la excursión anterior a Contrebia Leucade,  para los que no pincharon el enlace que puse.

Próxima a la desembocadura en el Ebro se sitúa Graccurris, auténtica base de operaciones militares romana. Muy cerca de la cabecera se sitúa Numancia, paradigma de la resistencia indígena. En el curso medio, a 60 km de Numancia y a 40 de Graccurris, Contrebia Leucade controla el paso en ambos sentidos.

En lo que respecta al enclave concreto, en su elección primaron los factores defensivos:
La mitad occidental de su perímetro está cortado en vertical sobre el río, alcanzando alturas entre 20 y 50 metros, lo que hace innecesarios los elementos artificiales de defensa.

La mitad oriental, más vulnerable, se protegió con un sistema mixto formado por una muralla y un foso de sección rectangular, excavado en la roca, y ajustado a la línea de cumbre.

El cortado y el foso delimitan un espacio urbano unas 12 ha de superficie, al que deben sumarse otros espacios inmediatos para recoger el ganado.

A lo largo de veinte siglos, diferentes poblaciones fueron dejando su huella en las laderas de los dos cerros que forman el yacimiento, e incluso en su subsuelo.

Encontramos restos de sus viviendas, excavadas en la roca o construidas, de sus enterramientos, de almacenes de canalizaciones para abastecerse o para eliminar los desechos; pero sobre todo encontramos impresionantes restos de sus defensas, construidas y reparadas en cada uno de los momentos en los que la inestabilidad interna o los enemigos exteriores amenazaron a sus habitantes





No hay comentarios:

Publicar un comentario